La enseñanza de la física en la escuela secundaria ha cambiado con el paso de los años, atrás quedaron los tiempos en el que los maestros basaban la enseñanza en la cátedra dictada y en un modelo en el cual el profesor era el centro de aprendizaje, limitando así muchas de las capacidades de los estudiantes. Diferentes publicaciones manejan que es el alumno quien debe tomar mayor participación en dicho proceso, también llamado “aprendizaje activo” y, si analizamos un poco, nos daremos cuenta de que las asignaturas de ciencias en secundaria se prestan mucho para que alumno experimente, construya sus propias hipótesis, realice mediciones, investigue, deduzca, etcétera, de ahí la importancia de que los profesores de hoy diseñen y utilicen secuencias didácticas que incluyan actividades que propicien la participación activa de los jóvenes en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Para que los alumnos logren aprender es importante que los contenidos del programa de la asignatura sean vinculados por el docente con situaciones de la vida cotidiana, que llamen la atención del estudiante, que, una vez enganchado en el tema le resulte más interesante y se apropie de los conocimientos más fácilmente. Un ejemplo del uso de una situación que viven diariamente los alumnos fue utilizado por la maestra tutora para explicar la diferencia entre distancia y desplazamiento, el cual se encuentra documentado en el diario de campo y consistió en cuestionarles la distancia total que recorren cuando van y regresan a la escuela para después compararlo con el desplazamiento que tuvieron de manera gráfica en el pintarrón, logrando romper con una concepción errónea que tenían todos los alumnos sobre esos conceptos.
Otra actividad que centra el aprendizaje en el alumno es aquella que implica que los estudiantes utilicen instrumentos de medición y realicen un trabajo colaborativo consistente en trazar trayectorias en el patio de la escuela para comprobar de manera práctica diferencias entre distancia y desplazamiento. Millar y colaboradores en 1999, definieron el trabajo práctico como “todas aquellas clases de actividades de aprendizaje en Ciencias que involucra a los estudiantes en algún momento en el manejo u observación de objetos o materiales (o representaciones directas de estos, en una simulación o videograbación)” por lo que dicha práctica podría ser propuesta en la secuencia didáctica para un aprendizaje activo.
Es importante mencionar que mientras más participe el estudiante en su aprendizaje, éste logrará obtener una mayor autonomía, aunado a esto, resulta necesario dar el enfoque correcto a la enseñanza de las ciencias por parte del profesorado, ”el enfoque se orienta a dar a los alumnos una formación científica básica a partir de una metodología de enseñanza que permita mejorar los procesos de aprendizaje” (SEP programa de ciencias 2011, educación básica, México, 2011) el cual demanda ciertas acciones a realizar por parte de los docentes como: estimular la participación, hacer que los jóvenes utilicen sus saberes, promover la ciencia como una construcción humana en constante actualización, las cuales van siempre encaminadas a la formación científica de los estudiantes.
En la actualidad los maestros de física disponen de páginas interactivas, plataformas, simuladores, videos, modelos, programas y materiales en línea para mejorar su práctica docente, con todos estos recursos resultaría muy difícil el no encontrar algo que llame la atención de los estudiantes ya que los jóvenes de hoy se encuentran inmersos en la era de la tecnología en la que casi a diario vemos innumerables innovaciones en todos los productos de carácter electrónico, si el contexto lo permite el profesor debe tomar ventaja de esto y no solo exponer sus presentaciones de power point en un proyector sino estimular que sean ellos quienes utilicen esas tecnologías para fines educativos y no sólo para entretenimiento.
En el caso de los docentes tanto el plan de estudios 2011 como el programa de ciencias 2011 incorporan en el uso de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) como una manera de aprovechar los recursos del entorno, además de marcar que debe ser incluido su uso en las secuencias didácticas, por lo que resulta de suma importancia que los profesores sean competentes en su uso y poder así implementarlas en las actividades que realizan los adolescentes. Para utilizar los demás recursos tales como los simuladores, páginas interactivas y materiales en línea el maestro requiere realizar un trabajo serio de panificación para investigar y seleccionar los adecuados para el contexto de la escuela.
En síntesis puedo afirmar que la enseñanza de la física en la secundaria se encuentra en un proceso de cambio, de renovación, esto más que todo porque todavía no podemos afirmar que todos los maestros ubican al alumno como el centro del aprendizaje pero resulta muy interesante observar esta etapa de cambio, el poder comparar un estilo con otro y sus resultados. Los docentes no sólo deben propiciar un aprendizaje activo sino que también deben implementar le uso de las TIC´s tanto en su práctica docente como en las actividades que realicen los alumnos, tomando siempre en cuenta el contexto social en que se encuentre la escuela. Para finalizar vale la pena mencionar que el trabajo colaborativo y realizar prácticas dentro y fuera del aula ayudan en gran medida a que los alumnos reflexionen y se apropien más fácil de los contenidos del programa de ciencias II con énfasis en física.
Referencias
- Diario de campo
- Millar, R., LeMarechal, J. F. and Tiberghien, A. “Mapping the domain” – varieties of practical work. in J. Leach and A.C. Paulsen (eds) Practical Work in Science Education – Recent Research Studies (Roskilde University Press/Kluwer Academic, Netherlands, 1999).
- SEP programa de ciencias 2011, educación básica, México p.21