¿CÓMO DESARROLLAR EL PENSAMIENTO CIENTÍFICO?

Para desarrollar este tipo pensamiento en un estudiante de secundaria lo primero que hay que hacer según el enfoque didáctico es “considerar al alumno como el centro del proceso educativo y estimular su autonomía” (SEP, Programa de ciencias, 2011, p. 23), pero no basta sólo con esta acción por parte del docente. El presente escrito pretende aclarar el camino a seguir por un servidor, para la elaboración de la secuencia didáctica que pretende lograr el desarrollo del pensamiento científico en los alumnos de Física de secundaria. El cual consistirá en movilizar tres tipos de procesos en los jóvenes: concreto, concreto-abstracto y abstracto.

Antes de leer a Bachelard mi concepción sobre la didáctica de la enseñanza de la Física debo aceptar que no era muy clara, las ideas que tenía como docente eran muy limitadas al considerar solo teoría y práctica como las únicas dos formas en las que un estudiante podría aprender sobre un fenómeno físico, sin hacer un análisis de lo que implica cada una de las acciones antes mencionadas. “Pensar científicamente es colocarse en el campo epistemológico intermediario entre la teoría y la práctica, entre matemáticas y experiencia” (Bachelard, 2009, p. 12). El error radica en que a veces el maestro observa los contenidos, en algunos sólo utiliza la teoría y otros una práctica, es decir, no busca un punto intermediario para que ese joven de secundaria cultive ese pensamiento científico.

Mi se secuencia didáctica partirá entonces de lo concreto, que consistirá en siempre iniciar con alguna práctica o experimento sencillo sobre el tema en cuestión. Esto debido a que, el partir de lo concreto permite promover el conocimiento empírico mediante el cual se logra una conducta realista en los estudiantes. “Un pensamiento empírico ligado a una experiencia tan perentoria y simple recibe entonces el nombre de pensamiento realista” (Bachelard, 2009, p. 28).

El segundo paso a seguir será el de incluir actividades que impliquen procesos concreto-abstractos también llamados de geometrización. Mediante los cuales el alumno ya no va razonar en base a algo real que esté haciendo en ese momento sino a una ejemplificación de un suceso real. Por ejemplo cuando realizamos la graficación y medición de un vector en tema de velocidad y desplazamiento pero partiendo de una situación o ejemplo real. Estas acciones favorecen ese traslado de lo concreto a algo que requiere cierto grado de abstracción por parte del estudiante.

Por último pasaré al tercer aspecto que es de la abstracción, el cual requiere un pensamiento mucho más complejo por parte del alumno, esto es, la interpretación de algo real con números, aritmética, fórmulas, geometría, etc. Esto ya implica representaciones racionales que debe hacer el alumno. “Con Newton, la masa se definirá como el cociente entre la fuerza y la aceleración. Fuerza, aceleración y masa se establecen correlativamente en una relación claramente racional, puesto que tal relación está perfectamente analizada a través de las leyes racionales que rigen la aritmética” (Bachelard, 2009, p. 29).

El seguir esta idea de trabajo con los alumnos permitirá eliminar ese error común que existe no sólo en la secundaria, sino en la preparatoria e incluso ya en la universidad en el cual se le da mucha importancia a las matemáticas u operaciones aritméticas y se pierde el sentido de hacer ese procedimiento, es decir, el estudiante no sabe por qué está haciendo una división, sabe hacerla pero no sabe por qué tiene que dividir ciertas cantidades, no sabe relacionarlo con alguna situación real de su entorno, sólo sigue la fórmula que le propone el libro o su profesor.

Para aplicar estas ideas es necesario tomar en cuenta el llamado enfoque constructivista que nos dice que “Las razones de este impulso constructivista pueden encontrarse en diversos planos o niveles de análisis (…) una primera justificación la encontraríamos en el plano epistemológico, estudiando cómo se genera o elabora el conocimiento científico” (Pozo, 2006, p. 17). Entonces, según Pozo, para enseñar y aprender Ciencias es necesario adoptar este tipo de enseñanza por lo que va a resultar muy interesante tomar en cuenta estas ideas en la secuencia didáctica.

Para finalizar cabe mencionar que para la elaboración de la secuencia didáctica se va a tomar en cuenta también los estilos de aprendizaje  de los alumnos, para determinar el estilo de cada estudiante se realizó un estudio por medio del test VARK elaborado por Neil Fleming y Collin Mills, mediante el cual se determina como aprende cada persona ya sea Visual, Auditivo, Lecto-escritor o kinestésico. Para complementar los resultados se realizará un Focus Group con preguntas más específicas sobre las asignaturas de Ciencias y optimizar así los resultados y poder así resolver la problemática educativa detectada.

Referencias Bibliográficas

SEP Programa de Ciencias 2011, educación básica, México

Bachelard, G. (2009). La filosofía del no. Ensayo de una filosofía del nuevo espíritu científico. Buenos Aires. Amorrortu.

Pozo, J. (2006). Aprender y enseñar ciencia. Madrid. Morata.http://www.vark-learn.com/english/index.asp consultado el 21 de septiembre del 2013.

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